La Rivière

La Rivière

Hoy me gustaría hablaros de la Rivière o Riviera, aunque ¿qué puedo contaros que no sepáis ya?…

Se trata de una pieza que surgió a mediados del S.XVIII y que tiene la particularidad de alinear piedras engastadas del mismo tamaño, talla y color y unirlas entre sí. Cada piedra va clavada independientemente en una boca que se une a las otras mediante articulaciones. Estas articulaciones dan flexibilidad y movimiento a la joya. Este juego varía dependiendo de si se trata de una pulsera o de un collar.

Rivières de brillantes blancos en oro blanco y en rosa y Riviére de brillantes browns en oro rosa con rodio negro

Rivières de brillantes blancos en oro blanco y en rosa y Riviére de brillantes browns en oro rosa con rodio negro

La piedra más utilizada en las Rivières suele ser el diamante talla brillante, aunque pueden realizarse con cualquier piedra de color y en cualquier tamaño. Incluso pueden distribuirse en disminución o alternar diversas gemas. De todas maneras ya hace bastantes años que, cuando hablamos de Rivière, nos referimos a la pulsera. Y en concreto a la de brillantes blancos que desde hace décadas es, sin lugar a dudas, la Reina de las pulseras. De hecho se la denomina así ya que recuerda las luces de la Riviera por la noche, evocando con ese nombre todo el glamour de las épocas más doradas de la “Dolce Vita”.

Aun así, desde hace ya unos años su uso es absolutamente Sport por lo que se han puesto muy de moda las de tamaño mini elaboradas en diferentes tonos de oro y con diversos colores de piedras. Discretas, sin perder un ápice de encanto, combinan con todo. Y, tanto solas, como acompañadas visten la muñeca de manera sofisticada e informal.

Una última curiosidad sobre esta pulsera: hace ya unas décadas la famosa tenista Chris Evert en un partido del Open de E.E.U.U. se dio cuenta de que había perdido su Rivière de brillantes así que hizo parar el partido a fin de buscarla; por este motivo en muchos países se la conoce como Tennis bracelet.

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